Dormir mejor: 7 cambios pequeños que funcionan
Antes de pensar en soluciones raras, prueba estos siete gestos. Son sencillos y se notan en pocas semanas.
Dormir bien es la base de todo lo demás: el humor, la energía, el apetito y hasta las ganas de moverse. Estos son los cambios que más nos han ayudado.
- Mismo horario cada día, también el fin de semana. Tu cuerpo agradece la rutina.
- Luz de día por la mañana y luces suaves por la noche.
- Pantallas fuera una hora antes de acostarte. Si no puedes, al menos baja el brillo.
- Cena ligera y pronto, dos o tres horas antes de dormir.
- Ojo con el café a partir de media tarde.
- Dormitorio fresco, oscuro y en silencio. Entre 18 y 20 grados es lo ideal para la mayoría.
- Un ritual para desconectar: una ducha templada, leer en papel, estiramientos suaves.
Si a pesar de todo te cuesta dormir de forma habitual o te despiertas muy cansado, coméntalo con tu médico.
