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Bienestar 360

Alimentación 6 de octubre de 2026 1 min de lectura

Kéfir de leche: qué es y cómo prepararlo en casa

Un fermentado de toda la vida que se hace solo en un tarro. Te contamos cómo cuidarlo y cinco formas de tomarlo.

Kéfir de leche en un tarro y un vaso, con nódulos de kéfir y fresas

El kéfir de leche es una bebida fermentada, parecida a un yogur líquido algo ácido. Se obtiene dejando unos «nódulos» (una mezcla de bacterias y levaduras) en leche durante un día. Lo bueno: una vez que tienes los nódulos, se reproducen y tendrás kéfir para siempre.

Cómo se prepara

  1. Pon una o dos cucharadas de nódulos en un tarro de cristal con medio litro de leche.
  2. Tápalo con una gasa o una tapa sin apretar y déjalo a temperatura ambiente, lejos del sol.
  3. A las 24 horas, cuélalo con un colador de plástico. El líquido es tu kéfir.
  4. Vuelve a poner los nódulos en leche nueva y repite.

Si te vas unos días: guarda los nódulos en leche dentro de la nevera. Ralentizan su actividad y aguantan sin problema.

Cinco formas de tomarlo

  • Solo y fresco, recién sacado de la nevera.
  • Con fruta troceada y unos copos de avena.
  • Batido con plátano y canela.
  • Como base de salsas frías, en lugar de yogur.
  • Con frutos rojos y una cucharadita de miel.

Al fermentar, buena parte de la lactosa se transforma, por eso hay personas que lo toleran mejor que la leche. Si tienes intolerancia, pruébalo con prudencia.

Contenido divulgativo. No sustituye el consejo de un profesional sanitario: si tienes dudas sobre tu salud, consulta con tu médico.

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